¡¡DEJÁ PROPINA ANTES DE IRTE!!

.

.

junio 20, 2017

JUEGOS EN EL BOSQUE

Diciembre de 2015
Cuentos del País de los Sueños (Siempre&Constante)


Me encuentro en un bosque lleno de árboles descomunales, troncos tan anchos que sólo pueden ser rodeados por varios humanos tomados de las manos, y tan altos que llegan al cielo y es recién ahí donde nacen sus ramas y hojas verdes. Me impresiona la textura tan definida de los troncos, sus surcos tan marcados, como si alguien hubiese aumentado el contraste y la definición de la dimensión en la que me encuentro. Miro hacia arriba y observo una bruma que no permite ver el inicio de las ramas de los árboles ni tampoco divisar los límites en los horizontes.
La luz de este bosque proviene únicamente de una luna, una luna de tamaño solar. Se vive una luz tenue que abre el juego a un inmenso y exquisito repertorio de sombras y matices. No es de día, pero tampoco de noche; solo sé que es un momento profundo y lejano, en el límite de una era.
Me llama la atención el marrón de los troncos y el verde de la hierba silvestre. Son colores tan nítidos y puros.

Como si alguien diera inicio a la escena, me invade un profundo miedo, los poros en toda mi piel destilan adrenalina. Mi respiración agitada y mi piel húmeda no me permiten disimular el sentimiento de terror que experimento.
Veo mucha gente, pares, todos aquellos que conocí alguna vez, fuesen de la dimensión que fuesen, están acá. A diferencia de mí, nadie parece tener miedo o no tener ganas de que inicien los juegos. Individualmente estoy aterrado, no quiero perder la vida.

Cada una de las pruebas está diseñadas para dejar gente en el camino, porque justamente vivir cuesta vida. Cada juego puede tener pérdidas fatales. Si bien es una competencia, nadie compite con otro ser humano sino que compite contra sí mismo. El objetivo es capacitarse para llegar.

Miro alrededor y parece no haber ningún dirigente, al menos no a la vista. De pronto suena un disparo dando inicio al primer juego. Todos empezamos a correr, sin saber bien qué hacer.
Me doy cuenta, en mi visión personal, que no necesariamente debo usar las reglas generales para atravesar cada uno de los juegos. De hecho, usando mis propias herramientas y métodos puedo ir sorteando los niveles y conservando la vida y el ser.

Muchas instancias pasaron, pruebas con agua, pruebas en las alturas, en las profundidades, pruebas en encierro, pruebas en movimiento… numerosas formas de probar la vida, numerosas formas de retarla hasta el límite. Ninguna prueba dejó de sorprenderme así como tampoco ninguna bastó para dejarme sin creatividad a la hora de sobrepasarla con particularidad. Para mi sorpresa nadie moría, nadie quedaba en el camino ante pruebas a las que le había tenido tanto y tan profundo terror.

Al final del camino todos llegamos con vida al mismo lugar donde comenzó. Todos se abrazaban y festejaban. En lo personal no podía salir de mi asombro por el hecho de haber podido llegar, no me lo esperaba de mí mismo. Era obvio que todos iban a poder hacerlo, pero no que yo iba a poder.
Mi mayor asombro fue el de mi desconfianza. No pude creer haberle tenido tanto miedo. Si hubiese confiado un poco más en mí no hubiese sufrido tanto, hubiese disfrutado cada prueba en vez de padecerla. Es que todos podrían haber muerto, pero nadie murió.


*Una segunda noche continuó el mismo sueño así:


Todos están festejando y abrazándose por haber llegado a la meta. Como es mi normalidad, me abstraigo del general y como quien siente un llamado a desviar la mirada, miro hacia abajo. En el suelo están todos los bolsos de los participantes, ropa tirada y, para mi sorpresa, entre los yuyos verdes y tierra negra veo billetes, nadie parece verlos. Todo el suelo está lleno de billetes. Me agacho para tomar un toco de billetes, al agarrarlo en mi mano hago ademán de abrir el toco en abanico, todo se siente tan fluido como si estuviésemos sumergidos bajo el agua. Meto los billetes a mi bolsillo y sigo agarrando más, haciendo el mismo movimiento en abanico… mis bolsillos no parecen llenarse. Dejo de escuchar a la gente, están cada vez más lejos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario